Empezar con buen pie y finalizar con un gran cierre

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Cuando acudimos a una entrevista de trabajo queremos dejar la mejor impresión, lógicamente
mostraremos nuestra mejor sonrisa, responderemos con precisión a las preguntas que nos hacen; pero,
cómo puedo dejar huella, qué puedo hacer para mostrar mi mejor versión.

Durante un proceso de selección la empresa tratará de realizar una valoración completa de tu competencia
profesional, capacidad, potencial de desarrollo y perfil personal. Por todo ello debemos prepararnos, no
sólo, para responder a las preguntas que nos hagan, sino también para realizar nuestras propias preguntas,
mostrar interés y dejar ver nuestras motivaciones.

Dos momentos son la clave que marcará el éxito de tu entrevista, es por ello que debes cuidar al máximo
los primeros minutos de inicio y la fase final de cierre.

Empecemos por el principio.

La entrevista comienza con una breve presentación, es tu oportunidad para empezar con buen pie, prepara
ese comienzo con una breve descripción de tu perfil profesional, haciendo un recorrido por los aspectos
más relevantes de tu trayectoria formativa y profesional, sobre todo aquellos que te han llevado hasta aquí.

Recuerda que es sólo la introducción, despierta el interés por saber más de ti, no entres en detalles ni
retrocedas mucho en el tiempo, elige lo que ha marcado tu camino y resalta que has tomado decisiones
importantes para elegir tu propio rumbo.

Tras esa breve presentación, iniciarás un diálogo guiado de preguntas y respuestas más concretas, algunas
sobre aspectos relacionados con la formación, los intereses o aptitudes para determinadas materias de
estudio, o bien, sobre tu recorrido profesional, funciones y responsabilidades asumidas, cómo has
enfrentado algunas situaciones, cómo has respondido o actuado en determinados momentos, … No
tengas miedo de entrar, ahora sí, en detalle, aprovecha para compartir anécdotas o situaciones concretas
que respaldan y dan credibilidad a la información que trasladas.

Casi sin darte cuenta, la entrevista avanza y nos acercamos a la etapa final, las preguntas se tornan más
personales, la empresa muestra mayor interés por conocer tu forma de relacionarte con otras personas, de
asumir riesgos o trabajar bajo la presión del día a día. Quiere confeccionar una imagen de lo que puede
ser tu rendimiento y desarrollo en el futuro más próximo.

Llegando al final te darán la oportunidad de hacer algunas preguntas, vuelve a ser tu momento de gloria,
aprovecha al máximo esos últimos minutos, la información que consigas es importante, pero también lo
que muestras al elegir esas preguntas que hablarán mucho de ti.

Estoy segura que tienes una enorme curiosidad por saber un millón de cosas, pero no empiezas ahora tú a
entrevistar, así que elige un par de preguntas que te permitan dejar huella y hacer un gran cierre. Algunas
ideas para esas últimas preguntas pueden ser:

• ¿Cómo es trabajar aquí desde su experiencia?
• ¿Cuál es la cultura de la organización? ¿Hay algo característico que las diferencia de otras?
• ¿Qué se espera de la persona que ocupe este cargo? ¿Con qué retos se enfrentará?
• ¿Cómo son las personas que trabajan en este área?

No pierdas tu esencia y muestra tu mejor versión, empieza con buen pie y finaliza con un gran cierre.